Mujeres y hombres en proceso de separación, demanda por alimentos, violencia intrafamiliar o abuso sexual, o ya sin convivencia, podrán acceder a los programas que se implementen a través de los juzgados de familia, teniendo en cuenta los casos que se registran y la necesidad de adelantar procesos de reingeniería personal y familiar, toda vez que se inician procesos nuevos de vida o se busca reconstruir la relación.
También podrán acceder a estos programas, las parejas en convivencia y los matrimonios, quienes tendrán la oportunidad de ampliar el conocimiento frente a la conyugalidad y las funciones claras de la pareja. Manejo de la sexualidad, la comunicación, el tiempo libre, las relaciones familiares extensas, la sanación, el perdón y la proyección hacia el futuro.
Los hombres y mujeres que han roto su relación, que se han divorciado y que quieren tener nuevas nupcias, también serán sujeto de los programas de renovación y reconstrucción afectiva, amorosa y conyugal, a través de los procesos formativos que se llevarán a cabo desde el Tribunal Eclesiástico de Panamá, y que le permitirá a quienes adelantan procesos de nulidad ser sujetos de construcción de nuevas familias.






